27 jun. 2012

Dámaris y su interpretación del mundo...

Damaris y su interpretación del mundo…

Podría guardarme mis creencias religiosas, que para el caso, como no las tengo, no tengo nada que guardar.
No quisiera ser frívola. De hecho, voy a intentar plasmar un sentimiento verdadero que me ha llegado de la siguiente manera.
Llevo unos meses, podríamos decir, que estoy en el punto de mira de unas testigas de Jehová que un día asomaron por mi puerta y ante mi reacción, dígase atenderlas con amabilidad consciente, insisten en volver una y otra vez.

Sí, estuve charlando con ellas porque me cayeron bien, ellas en concreto, y porque quise dedicarles un poco de mi tiempo. Es algo que me pasa a veces, como a todo el mundo. Imagino de deben encontrarse con innumerables puertas cerradas y lo mejor de todo es que no parece importarles. A insistentes no les gana nadie. Me parecieron auténticas picadoras de piedra y, al igual que otras personas que conozco, no se achican ni frente a un “No” ni frente a cien. Eso es lo que vale, una actitud que deben alimentar continuamente para seguir adelante en los que ellas deben pensar que es su objetivo.

No recuerdo muy bien cual fue la primera conversación que mantuvimos la primera vez después de la lectura de un minúsculo pasaje de la Biblia. Lo que sí es cierto es que mis argumentos les darían qué pensar. Que si yo no creía que se debiera acabar la miseria en el mundo o algo así, me preguntaron y claro, eso me encendió. Les dije que más que la miseria deberían de extinguirse, aunque fuera por osmosis, algunos miserables que lo ocupan. Que la energía humana, bien usada, estaba por encima de cualquier religión y que ya eran demasiados los exterminadores que, en nombre de la religión, nos habían hecho partícipes de guerras santas y toda la pesca. En fin, que han vuelto varias veces y tengo que confesar que me he ido escaqueando como he podido. Hasta ayer.

Ayer estuvimos hablando, después de una brevísisisisima lectura de un pasaje, de la incapacidad del ser humano de gobernar su propia vida. Ahí si que no…aunque viendo los tiempos que corren muchos días dudo y todo. Hemos hablado de la gobernabilidad del mundo, perdida de la mano…de Dios. Algo que habló Salomón creo…pero no estoy muy segura. Hemos hablado de que Si Dios nos puso en el mundo y todo lo ve…pues mira, ya sería hora que se fuera poniendo las pilas antes de que esto de un petido de “Ca’l Déu”. (Expresión catalana que viene siendo como en casa de Dios).

Ellas saben que mi creencia está en el individuo, en su capacidad de decidir y gobernar su vida, de hacer cosas buenas sin que eso conlleve la fe en ninguna religión concreta, aunque respeto cualquier necesidad de aferrarse a aquello que creamos que nos da fuerza…eso sí, sin machacar a nadie si puede ser.

Les hablé de las lecturas al azar, de la necesidad que todos tenemos de interpretar para escuchar aquello que queremos oír, de los encuentros en los que la gente conecta sin más y alcanza grandes metas, del último anuncio de Coca Cola en el que su Eslogan es “Ver el mundo con ojos diferentes”. Vaya tela, debieron pensar…ésta mujer tiene para rato. Aquí tenemos trabajo fijo.

Saben que para mí lo importante es lo que tenemos más cerca, lo que podemos alcanzar con las acciones cotidianas, sin ser estrictamente necesario cruzar fronteras ni continentes para hacer las cosas bien con los demás y ser compasivos con aquellos que lo están pasando muy mal, porque lo que cada quien lleva en su interior es indiscutiblemente inalienable, pese a las noticias, a las desgracias y a los malos momentos. Somos más fuertes de los que nos imaginaremos jamás, y por desgracia, cada día, en cada rincón del mundo, hay personas que se ven obligadas a demostrárselo.
Joder…la predicadora parezco yo ahora….

Hace algunos años que dejé de creer en Dios, y que conste que tuve mis días de reflexión, recordando algunos momentos de mi infancia y mi adolescencia y dándole vueltas a la cultura religiosa que muchos de los de mi generación todavía mamamos durante unos años por parte de nuestros progenitores. Y acabé preguntándome…¿qué pasa si no crees en Dios? Luego pensé…pues nada, a mi fuerza interior la llamaré…”X”. No pasa absolutamente nada. La fe, la esperanza, la energía que mueve tantas y tantas cosas buenas todavía la encontramos en muchas partes, en la naturaleza y en las personas. Estamos hartos de creer cosas que todavía están por demostrar y si dios existiera sería el padre más perverso, viendo como sus hijos mueren día tras día en guerras, en batallas absurdas, mientras que otros pocos predican en su nombre y cagan en váteres de oro. Qué fuerte ¿no?
Hablar con estas personas, ayer nuevamente, me valió para reflexionar algo que unos emprendedores míos, eminentemente tecnológicos y unos auténticos Kraks dicen en su slogan: Energía es movimiento. Ellos hablan de otros temas pero viene siendo lo mismo. Completamente de acuerdo.
No descarto volver a charlar con ellas nuevamente. Me atrae mucho y aunque sé que su objetivo es predicar la Biblia desde su punto religioso, no me importa, hasta la fecha tengo claro que no cambiaré a “X” por nadie…por el momento.
PepaFraile 2012

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