30 dic. 2013

ELENA Y AMALIA OS DESEAN ¡FELIZ AÑO NUEVO!

Balance del año...Bueno....Muy bueno...Nuevos aires, nuevas perspectivas, nuevo reto a la vista... Salud trabajo y amor...¿Qué más se puede pedir?
Así que aquí os dejo a mis chicas, Elena y Amalia, que me han dado muchas alegrías, mucha henchida de pecho y muchas satisfacciones. FELIZ 2014. Que las buenas personas, el amor, los buenos deseos y esa felicidad tan deseada por el mundo entero nos acompañe....
http://youtu.be/kKoyRsw3JWs

29 dic. 2013

Booktrailer EL SECRETO DE AMALIA



6 dic. 2013

El secreto de Amalia

CUANDO LAS PALABRAS TE DEJAN SIN PALABRAS...Gracias
http://venusandamor.com/blog/resena-de-el-secreto-de-amalia-de-pepa-fraile/

3 dic. 2013

CREATIVIDAD SINCRONIZADA

Me acerco hoy un momento, después de un largo y denso día de trabajo, para dejar reflejada una sensación que convive conmigo desde mi perspectiva laboral. La llamaré, porque así lo he decidido ahora mismo, creatividad sincronizada. 
Sí, me dedico como muchos de vosotros sabréis a escuchar y orientar personas que se lanzan a la aventura de emprender como empresarios. 
Porque emprendedores no empresarios...haberlos también haylos...como decía aquel. Otro día hablamos de ello si queréis.
El caso es que quería compartir con vosotros un fenómeno que constato a lo largo y ancho de mi trayectoria laboral. 
Las ideas se contagian y se atraen cual feromona activa en busca de un cuerpo sobre el que desencadenar su efecto. Os lo prometo. Soy testigo de ello a diario. No entraré en detalle, porque no estaría bien hacerlo, pero es curioso, la gente quiere montar el mismo tipo de negocio y parece que se juntan todos, se ponen de acuerdo y me vienen a ver. Y no estamos hablando de negocios de toda la vida, no. En ocasiones son actividades nada convencionales, para entendernos. Muy curioso. Me encanta.
Escuchando a las personas que llegan hasta mi despacho ilusionadas y temerosas ante el precipicio al que alguno se asoman a pecho descubierto mientras otros lo hacen estirando el cuello sin moverse del sitio por si acaso, os diré que muchos días tengo la sensación de que las ideas viajan a través del aire, polinizando receptores a los que inocular con su germen, contagiar sus ganas y lanzarlos a la aventura de lo incierto, a la aventura de una oportunidad que quizás ha estado dormida en sus mentes durante mucho tiempo hasta ahora. 
La mágica y trepidante aventura que muchos se atreven a experimentar...
Pepa Fraile

1 dic. 2013

LAS CUATRO PATAS DE UN BANCO


Queridas amigas Alicia, Ángeles y Matilde: Espero que al recibo de ésta se esboce en vuestro rostro una sonrisa de aquellas que son casi espontáneas que nos hacen recordar.


Sí, sí, este post va por vosotras, en plan torero, así que atentas, no vaya a ser que, por causas ajenas a mi voluntad y a tenor de algún pequeño desliz en el que la neurona me patine, vaya yo a decir lo que no es.
La nuestra ya es historia ¿Que no? Han pasado veintiocho años, que se dice pronto, desde aquellos primeros encuentros en los que, desde diferentes momentos de nuestras vidas, tuvimos la suerte de conocernos. Unos años en los que hemos compartido, coincidido, alejado y acercado nuestras vidas, nuestras creencias, nuestras posturas, nuestros gustos, nuestros caminos...aunque al final, y como dice el dicho, todos llegan a Roma. Y ahí seguimos, queriéndonos y respetándonos...más sabias, más templadas, más capaces...
Recuerdos plagados de deberes de fin de semana, de exámenes, de superación, de momentos difíciles y maravillosos, de puños cerrados en señal de victoria, de complicidad, de instantáneas sonrientes, del paso del tiempo, de tantas cosas que podría escribir un libro...y sabéis que no miento...
¿Quién? Nosotras. Cada una y todas. 
¿Qué? Eso sólo lo preguntan los que están perdiendo oído...y nosotras no ¿verdad?
¿Dónde? La próxima en casa o os borro de amigas. Será difícil superar la sopa de cebolla con yogurt griego de Mati pero se intentará.
¿Cómo? Buscando en el libro de recetas de Alicia, que es como un tesoro para mí desde que me lo regaló.
¿Por qué? Porque además de hablar...lo que realmente nos gusta es comer mientras arreglamos el país...cosa que nos llevaría varios años comiendo sin parar...
¿Cuándo? Empecemos a poner fecha de inmediato que ya sabéis que nos cuesta sudor y esfuerzo coincidir. La vida de los artistas es muy complicada.
¿Para qué? Para seguir disfrutando de otros veintiocho años más de vuestra compañía...Quien dice veintiocho dice veintinueve...
¿Habéis contado cuantas preguntas son? La preguntas del buen periodista...las que convierten un dato en una noticia. 
Siete...¿Siete? Ainssss cómo me gusta ese número...Y si no preguntadle a Elena...ella os lo explicará.

Cuatro mujeres. Las cuatro patas de un banco. Periodistas, madres, compañeras, charlatanas, inquietas, curiosas, distintas, amigas desde hace más de un cuarto de siglo... felices de seguirse encontrando y de seguir disfrutando de pequeños momentos y sonrisas... Espero que nuestra amistad llegue HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ...

Pepa Fraile 2013

14 nov. 2013

ENTREVISTA PARA LA REVISTA MITO

Para los que todavía no habéis leído esta entrevista. Qué decir...satisfacción y un título que da cuanto menos vértigo... FUERZA CREATIVA INTELIGENCIA Y SUBJETIVIDAD. Ahí es nada.
Sin más...

Entrevista a Pepa Fraile

16 oct. 2013

Brujín y otras lecturas

Aunque aquí sí sabemos qué fue antes, a estas alturas de mi vida ya no concibo leer sin escribir ni escribir sin leer.
Por eso, hace un rato, leyendo de aquí y de allí me han venido al recuerdo escenas de mi infancia que, imagino que inconscientemente, fueron las responsables de mi afición a la lectura.
Brujín, el aprendiz de brujo. El primer libro de lectura de primaria. Me cautivó. A mí y a mi madre, que escuchaba atenta mientras yo, una niña de 7 años, me sentaba muchas tardes con mi sillita de mimbre en la cocina a recitar, con no poca soltura según su criterio y su  indudable y objetiva visión del asunto (si es que las madres...) las aventuras de un niño y de su maestro Mangas Anchas. Ella movía la cabeza de arriba abajo aprobando mi lectura y disfrutando de la historia. Por aquel entonces no teníamos televisión en casa. Qué maravilla sería eso, pienso algunas veces.
Ha llovido mucho desde entonces, lo sé. Mucho no. Lo que va después de mucho.
Luego llegaron cuentos y tebeos clásicos de aquellos años que culminaron con la que fue mi primera lectura seria, vamos a decir, aunque lo de leerle a mi madre por aquel entonces me parecía una de las tareas más solemnes y gratificantes de la vida.  
Heidi, de Juana Spiri. La novela de mi infancia con diferencia. La primera historia leída que me hizo llorar. A escondidas, por supuesto. Con la edad me vuelvo llorona y tanto yo como mis hormonas peleonas nos aceptamos de buen grado, pero por aquel entonces no conocía a nadie que llorara delante de los capítulos de un libro. Seguro que éramos más. 
La colección de "Los cinco" de Enid Blyton, a los que siguieron más y más. Todo lo que caía en mis manos de la biblioteca del colegio y después de la biblioteca de mi barrio. Qué tiempos aquellos. Ya por aquel entonces empezaba a imaginar mis propias historias, las que un día sería capaz de dotar de vida y movimiento. 
Pasaron muchos años antes de hacer de ese sueño la realidad que algunos conocéis ahora. Ha estado bien. qué digo bien...maravilloso.  El amor por la lectura, creciente por otro lado, me ayuda a escribir. El amor por la escritura, creciente del mismo modo, me empuja a leer sin parar.
Ah! que no se me olvide Scooby Doo. Vuelta otra vez con la pandilla y su perro. Cómo disfrutábamos mi hermano y yo leyendo una y mil veces las mismas historias y cómo nos sorprendíamos de sus finales como si siempre fuera la primera vez. Claro, yo se las leía a él, que para eso es el pequeño. Ternura y inocencia son las sensaciones que esas escenas me causan.
PepaFraile 



12 oct. 2013

Abriendo mercados

Nunca lo había comentado pero hoy me apetece compartirlo con vosotros.
Al principio, de pura novata ni siquiera sabía dónde se podía consultar esto, cuando de pronto, a golpe de pregunta, ayuda, ensayo y error, ojo avizor, fijarse y copiar y alguna que otra técnica de escritora recién bajada a estos lares escrituriles y editoriles, supe que  las siete verdades de Elena y El secreto de Amalia han sido descargadas a lo largo de estos últimos meses en otros mercados de amazon.
Ellas, juntitas de la mano, con los ojos bien abiertos, mirando hacia un lado y hacia otro con la sonrisa contenida de una criatura que se enfrenta por primera vez a la gran aventura de algo desconocido, han llegado al mercado .es y .com. Y también al mercado alemán (Mein Goot), al mercado francés (Mon Dieu) al mercado italiano (Mio Dio) al mercado inglés y a Canadá (My Got), al mercado mexicano (Padresito mío) y hasta al mercado japonés (私の神).
Ni que decir tiene el henchimiento que mi pecho experimenta ante tal despliegue geográfico, humilde y simbólico todavía, por supuesto, pero real como que me llamo Pepa.
Escribir es fácil o difícil, según se vea. Para mí es una parte de mí. Vencer el miedo y el pánico escénico cuando por fin un día le das a la tecla “enviar” y expones tu trabajo al mundo no es moco de pavo. Enfrentarse a la angustia que produce que otros opinen te lleva a tragar saliva más de una vez. Arriesgar el tipo y tomar la decisión de ser libre e independiente tiene su qué. Conocer gente, más gente y más es enriquecedor. Respirar hondo cuando sientes el apoyo, la compañía, el abrazo y la palabra amiga cargada de buenos deseos de tantas personas que ni conoces y que compran, leen y opinan tan libremente como yo escribo a lo largo y ancho del planeta, eso…Eso no tiene precio.
Esta es una aventura que acaba de empezar…Gracias de todo corazón.  感謝, Vielen Dank, Merci beaucoup, Tank you very much. Y



Pepa Fraile 2013

2 oct. 2013

EL COLOR DE LOS PECADOS



¿Se han parado a pensar alguna vez cómo, a lo largo de la historia y en todas sus manifestaciones, los colores identifican sentidos, estados de ánimo, tendencias, movimientos sociales, estilos de prensa y literatura y hasta planetas? Seguro que sí.
Y como no. Los pecados no iban a ser menos.
El vicio, trasladado al extremo del deseo desmesurado que crece en nuestras mentes hasta devorar nuestras virtudes, toma forma y color. También hay que reconocer que los vicios, esos a los que denominamos mientras esbozamos una ingenua sonrisa con la que queremos justificar  su existencia, “pequeños” se cuelan impunemente entre nosotros vestidos de bufón inofensivo.
Sin deseos de frivolizar lo que ya está escrito, que es mucho y bueno, y aprovechando la ocasión para quitarle hierro al hecho casi palpable de que vivimos en una sociedad en la que esos vicios o pecados que llamamos capitales brillan por su existencia, párense a pensar cómo nuestra sociedad, en todos sus estadios, consciente o inconscientemente, los croma, tinta y matiza lavándolos,  aclarándolos, dándoles brillo, poniéndoles un lazo y los sacan a pasear frente a atentas miradas que los observan pasivamente mientras ven justificada su presencia.
Pongamos algún ejemplo.
Y como se suele decir: “Para gustos los colores”. Hasta las interpretaciones, ya que constituyen un amplio espectro de análisis según la disciplina de la que estemos hablando. Remitámoslos por esta vez, al saber popular:
“Estar verde de envidia”. ¿Tiramos la primera piedra? No seré yo quien lo haga. Sabiendo  que no en todas las culturas el significado de las expresiones nos lleva a las mismas interpretaciones, casi todos habremos escuchado, practicado o sufrido dicha manifestación en mayor o menor medida.
La pregunta es: ¿Por qué se asocia este color a uno de los vicios más extendidos en nuestro planeta? Cabe apuntar que el verde es un color manifiestamente relajante, símbolo de la esperanza, de la juventud, del crecimiento, de la vida y de la naturaleza que nos envuelve. El verde es frescura. Se asocia a la salud y a la fertilidad.
Y al mismo tiempo también sabemos que el verde es el color de la hiel. Hablamos de un verde claro. Claro está. La hiel amarillea, verdea, amarga, huele, descompone.
La envidia verde mata la felicidad. La envidia crea adicción. La envidia desprende, incluso inconscientemente, avaricia y desdicha. De ahí que la avaricia esté habitualmente relacionada con el color amarillo. Amarillo verdoso.
Son los pecados capitales, los que parten del individuo y se extienden al colectivo hambriento de pecar en un deseo de vivir la vida de los otros, de faltar a su propia realidad ignorándola  mientras pasan por encima de ella pisando sin piedad.

La envidia. Explícita y transparente. Implícita y opaca. Quienes la alimentan y quienes la padecen. Esa es la cuestión. Se trata, bajo mi punto de vista, de la más mezquina de las condiciones del ser humano. De ella se desencadenan ejércitos de sentimientos perversos y cobardes que arrasan como el fuego allá por donde pasan. La envidia ejerce un poder de atracción destructor mucho mayor en aquel que la alimenta que en quien la padece, anhela el aplauso ajeno, mira a través de un cristal oscuro, se enrosca y se esconde tras una sonrisa falsa, un deseo fingido y un abrazo hipócrita que, al contrario de lo que parece, sólo querría asfixiar a su víctima.
Las personas que la sufren en su interior, sus portadores activos, parten de una insatisfacción, alterna o continua, que ceban con el deseo enfermizo del fracaso de los demás. Querrían ser como ellos, como aquellos a los que envidian, y sin embargo trabajan absurda e inconscientemente en su propia destrucción. 

Y yo me pregunto ¿Por qué son siete? Yo creo que hay más. ¿Y qué me dicen de la envidia “sana”?  Sería como hablar de la “guerra santa”, de la “fe racional”, de los “ejércitos de paz”, del “génesis apocalíptico” y otros imposibles que se han normalizado usados como expresiones y giros literarios que nos sirven para dar forma a algunas historias de esas que nos han contado alguna vez.




                                                                                                          Pepa Fraile 2013

10 sept. 2013

CONVIVIR CON EL DAÑO

Llevo un rato pensando cómo titular esta entrada. Y el caso es que lo de inventar titulares no se me da mal. Quizás sea porque además de haber estudiado periodismo, algo circunstancial que me ayuda en ocasiones, lo ejercito muy a menudo, mental y prácticamente. "Volar y hundirse" "El cielo y el infierno"...son algunas de las que han pasado por aquí. 
Me apetece compartir con vosotros algunas reflexiones que llevan rondando en mi cabeza estos últimos días en los que una pequeña depresión post-vacacional está intentando llevarse mis ganas y dejarme sin ellas. Pero la tengo controlada. Ya le he puesto las bridas que la sujetan. Y tomo consciencia de ello cuando, casi a diario, te enfrentas a titulares, noticias y casos de demasiadas personas, de carne y hueso, que no tienen dónde mirar cuando observan a ciegas una nevera vacía, para las que convivir con el daño permanentemente se hace una realidad y una carrera de subsistencia contrarreloj. Yo también convivo con el mío, no os creáis, pero lo adorno. Son daños colaterales a los que les pongo un lazo, les cuento una milonga y los mando de paseo a la que se descuidan. No hay de otra. O tú, o ellos, aunque no siempre quieren irse y te obligan a pagar peaje.
Pienso cuánto daño se oculta bajo una apariencia de normalidad. Cuántos sueños rotos, cuántos proyectos mojados bajo las aguas de una tromba incontrolada, cuántas personas ahogando sus lágrimas en un pasado que ya no volverá...
La vida vivida con ganas genera alegrías, satisfacción, entrega, solidaridad, energías, propósitos...pero también daño. Un daño que llega muchas veces silencioso y se instala sin permiso. Un daño que adelgaza hasta convertirse en una cuerda floja por la que que muchos seres humanos se ven obligados a caminar  tambaleándose sin mirar abajo soportando  mochilas que crecen cada minuto que cuenta el reloj. 
Y es una mierda, así de claro. 
Un daño que perfora la voluntad, la esperanza y las sonrisas de muchos que injustamente se ven cayendo a la deriva por  un tubo negro sin saber dónde llegaran. Una espiral que no discrimina edades, sexo y condición.
Y a pesar de eso, me quito el sombrero una y otra vez antes todas aquellas personas que, junto a una vida y unas circunstancias envueltas en el daño más crudo y sin aderezos son capaces de luchar y abrir una brecha de optimismo y apostar por un futuro dibujado en sus cabezas. Por sus sonrisas, por el día de mañana, por sus hijos, por la esperanza, por ellos, por el daño que quieren olvidar a pesar de los pesares..... ...¡Chapó! Ellos son los imprescindibles.

PepaFraile 2013

3 ago. 2013

EL ESPEJO CIEGO




EL ESPEJO CIEGO

-     ¿Me ves? –formula sonriendo mientras ella mueve la cabeza hacia los lados explorando la imagen.
Su rostro es familiar pero no la reconoce.
Nuevamente, el silencio y su mueca retorcida ante la imagen la sumergen en una neblina que espesa su entendimiento.
-     Mi nombre es Mortífera, pero no se lo digas a nadie. Será nuestro secreto.- pronuncia sutilmente tapándose la boca de la que escapa una sonrisa aguda-. Tranquila yo cuidaré de ti.
No reacciona. Sus pequeños y enrojecidos ojos miran sin ver. Nadie las ha presentado pero sabe que existe. Lo sabe. La ha visto en alguna otra parte aunque no recuerda dónde. Iba sola, caminando hacia ella mientras trataba de hacerse camino entre el caos que se ha apoderado de ella. El cansancio le puede. Suspira y asiente.
-     ¡Deprisa! Escóndeme que pueden vernos. ¿Estás viendo? Nadie podrá interrumpirnos mientras me miras. Concéntrate y todos creerán que no hay nada tras el espejo. Únicamente tú. ¿Cómo te llamas?
El silencio sigue contemplando su imagen sin dar paso a las palabras. Se miran mientras la joven tambalea y se mueve lentamente hacia adelante. No recuerda las letras que se unen para poder pronunciarlo. Su gesto se contrae en una mueca atormentada. –No recuerdo, no recuerdo, no puedo recordar –repite una y otra vez sujetando su cabeza. Entre las manos.  
-     No importa. Voy a buscarte uno que te agradará. Déjame que piense –pronuncia repicando su largos y esbeltos dedos sobre la grisácea hendidura de su mejilla. Suspira, la mira, sonríe y tras un chasquido sonoro con sus dedos se detiene y la señala.
-     Lo tengo. El tuyo, a partir de ahora, será Obsesión. Divina Obsesión. No me digas que no es precioso. Me fascina –pronuncia lentamente relamiendo con su lengua cada una de las letras.
-     No es cierto- replica por primera vez la muchacha acobardada.
-     Sí. Lo es. Te lo has ganado, aunque eso ahora no importa. Vamos a jugar a un juego. ¿Qué letra prefieres, A ó B?
-     No te entiendo.
-     A de anorexia. B de bulimia. Es muy fácil.
La joven sigue esperando. Las fuerzas la abandonan por momentos y su voluntad se hace más pequeña doblándose tras una mirada profunda que cae sin piedad hacia un pozo sin fondo. No ve el final mientras su cuerpo gravita en el descenso. Recuerda otro tiempo, ya lejano en su memoria, en el que su sonrisa mostraba unos labios carnosos hambrientos por vivir. Ahora, frente a los pedazos rotos de su esencial imagen desdibujada todo es oscuro y se resiste a frenar su propio tormento. De pronto, las lágrimas resbalan sin permiso por el surco violeta que contienen sus ojos. Unos ojos que otrora fueron luz y existencia, ahora se marchitan traicionados por una imagen que ni siquiera reconoce.
-    -¡Maldito espejo! –grita ahogando una voluntad que ni siquiera es la suya.
Se abraza mientras finge la triste sonrisa tantas veces ensayada. Quiere…pero no puede. No puede. No puede más…pero lo intenta. Mortífera la observa silenciosa. Conoce los efectos. Sabe que más tarde o más temprano pasará al otro lado, y debe darse prisa en conseguirlo. El tiempo pasa deprisa. Detrás de su espalda se ocultan las marcas de sus víctimas, los restos de otras vidas que sucumbieron ante el espejo igual que ella está a punto de hacer.  Falsas promesas cargadas de mentiras envueltas.
-    No te preocupes. Sólo tienes que elegir. En realidad, el orden no alterará el producto si te lo propones en serio el éxito está garantizado, pero llegar al final tiene sus reglas. Tendrás que seguir al pie de la letra todas mis instrucciones.

-    No sé si podré –replica sorbiendo mientras pasa las manos por su cara-. Tengo hambre.
-    Eso sólo será al principio. Después te sentirás mejor.
-    Todos me obligan a comer. Recuerdo que me gustaba. Era agradable cuando no me dolía, cuando tenía ganas de hablar, de vivir, de reír. No puedo concentrarme en nada. Lo intento…pero no puedo.
-    Eso son tonterías. Créeme. Todos te admirarán al verte cada día más…guapa.
-    No estoy segura. Mi cuerpo entero ruge, se retuerce. Me siento débil.
-    Bobadas. ¡Serás perfecta! Es nuestro mejor proyecto. Muchas lo desean y tú has sido la elegida. Te lo mereces, te mereces lo mejor que te puede pasar en la vida, créeme –sentencia Mortífera nerviosa alzando los brazos al el cielo mostrando su macabra anatomía.
La muchacha observa atentamente sus costillas, su pelvis, su mentón pronunciado. Quizás por primera vez tomando conciencia de algo que ha empezado a suceder. Mariposas grises. Una orquesta de huesos dispuestos a salir de un cuerpo que busca desesperadamente su alimento: almas vencidas por la imagen de un suspiro. Espejos ciegos. La obsesión lastima. Empieza a verlo. Lo siente muy adentro. La maldita delgadez complace.  -¿Acaso no eso lo que siempre deseaste? –pronuncia Mortífera luchando por entrar en su cerebro taladrado.
Ella escudriña las palabras, las reúne, las aplasta, las mastica, las envuelve, retrocede y dispara:
-    -¡NO! ¡VETE! –estalla derramando el resto de sus fuerzas contra el espejo enemigo. Exhala agotada mientras la bestia desaparece hecha añicos gritando maldiciones.
Libre como antes. La carrera ha terminado y su vida empezará de nuevo.
Nadie la ve, ni siquiera ella. Sabe que éste será un nuevo comienzo. El miedo da paso a la esperanza. Hoy ha decidido vivir.  



Pepa Fraile 2013

http://issuu.com/editorialjus/docs/revista_justa_agosto_2013?e=7800647%2F4253123

22 jul. 2013

TRASCENDENCIA


Algunas de las cosas que me pasan a diario despiertan en mí reflexiones que, más tarde o más temprano, necesito volcar de una de las maneras con las que más disfruto para comunicarme con los demás: escribir. La otra es hablar que, aunque no siempre, es el deporte que más practico por  profesión y por devoción. También tengo que decir que la edad reposa mis ideas y me deja disfrutar de ellas saboreando preciosos momentos de silencio que comparto con muy pocas personas y hasta con ninguna.
Total que ayer, hablando con una buena amiga (ya os lo decía o) a la que admiro y aprecio por su arranque, su talante currante y su coraje luchador, me decía con una sonrisa que esto que estoy haciendo yo, lo de escribir novelas, es algo que quedará para la posteridad, para cuando ya no esté en este mundo. Algo así como un legado que podré dejar a mis hijas y a la humanidad a modo de "ahí tenéis la herencia de vuestra madre que un día decidió ofrecerle al mundo sus escritos". 
Y eso me hizo pensar. Mucho más de lo que hubiera imaginado hasta el día de ayer. Es que ni siquiera me lo había planteado. Escribo porque me gusta. Qué digo me gusta, ¡me encanta! Escribo porque sí, y nunca me había parado a pensar que quizás algún día alguien tome entre sus manos una de mis novelas y sonría pensando: - Mira, la novela tal o cual que escribió Pepa Fraile. ¡Qué vértigo!
Ufff, si me paro a pensar en profundidad lo cierto es que es una cuestión que me sumerge en una especie de espiral mental al tiempo que satisfacción.
Y es verdad. Independientemente del valor que representen las mías y las de cualquier persona que, como yo, decidió algún día dejar este humilde legado, existe el factor trascendente que nadie podrá poner en duda.
Las siete verdades de Elena y El secreto de Amalia son, de momento, las huellas que dejaré algún día, espero que muy lejano en el tiempo.
 
PepaFraile 2013
 

7 jul. 2013

AL RESPECTO Y CON RESPETO

Tenía que suceder...y lo estaba esperando con los dientes apretados, dicho sea de paso. Como tantas otras cosas, lo hecho, hecho estuvo.
 Las siete verdades de Elena es una estupenda novela que, en su primera versión, contaba con errores de ortografía. Sí, mea culpa. Como soy quien la ha pensado, escrito, corregido, releído, vuelta a releer multiplicado a la enésima potencia, maquetado, ilustrado y vendido (mejor usar el gerundio ya que en eso estamos)...Pues eso. Todo mío, hasta las faltas. Errores que seguramente a mí también me habrían molestado al leer una historia repleta de acción y emoción. Y no es que lo diga yo, es que lo dicen todas las personas que la han leído, a pesar de que la mayoría no brinden sus comentarios al mundo desde Amazon, esa gran lanzadera a la que los escritores estamos expuestos.

No puedo negar que me haya escocido un poco, bueno, un poco más que un poco, es verdad. Y no tanto por algo que no podía negar, muy a mi pesar. Y digo podía porque Las siete verdades de Elena ha sido revisada con la esperanza de que mis lector@s puedan disfrutar de una novela que, como expresa el último comentario al que podéis acceder sin problema desde Amazon, es una "historia fantástica" y es "una historia tan buena...". 
Lo que me da más pena es que aún así, y a pesar esto, el título que encabeza el comentario haya sido "lleno de faltas", incluyendo algunos ejemplos que para mi gusto también podían haber sido obviados. Sinceramente. Mi novela, de casi 600 páginas, NO estaba llena de faltas. Tenía faltas. Por lo demás, un par de apuntes para quienes no lo sepan. Bueno, tres.
Primero: Las siete verdades de Elena no es una novela gratuita. La regalé únicamente el día de Sant Jordi a todos los que quisieran leerla. Los derroteros del "escritor indie"  para darse a conocer conllevan mucha soledad y al mismo tiempo mucha libertad, que para eso somos como Juan Palomo con aquello del yo, me, conmigo...
Segundo: El respeto al lector es sagrado para mí, sin concesiones de ningún tipo, e imagino que también para todos los que escribimos con el deseo de gustar ya que si no quisiéramos ser juzgados por nuestra calidad literaria tendríamos los cajones llenos de hojas escritas para limpiarnos los mocos o las lágrimas. Inclusive con faltas. Mi historia no está por encima de su calidad ortográfica, por supuesto, faltaría más. ¿El respeto a la propia lengua? Las respeto permanentemente con todo mi entusiasmo. Y encima tengo la suerte de tener dos que uso, disfruto y comparto a diario.
Tercero: ¿Justificaciones? las justas y un poco menos. No hay más. Donde hay una historia fantástica...la hay. Donde hay faltas de ortografías...las hay.

PD. Primera. YA NO... Así que no esperéis más para comprarla, leerla, disfrutarla y por supuesto...comentarla libremente.
PD. Segunda. Gracias sinceras Elena por tus aportaciones, tus comentarios y tu valoración, aunque todavía me escuece ese título un tanto injusto que bajo mi criterio has puesto.

PepaFraile 2013

4 jul. 2013

YO TAMBIÉN TENGO UN SECRETO...

Como hago casi a diario, hoy he procedido (qué rimbombante suena pero es lo que me sale ahora mismo) a consultar mis cuentas. No las del banco, que las pobres se encogen para atrás cada vez que estoy a menos de tres metros del cajero. Sí, de esa máquina de la que curiosamente salen billetes así, como quién no quiere la cosa, siempre que haya alguno despistado que no se ha ido de recibos, seguros, impuestos y otras hierbas.
Bueno nada, que me voy por los cerros de Úbeda. El caso es que borro muchos correos spam que te anuncian de esto, de lo otro y de lo de más allá.
Mira, me ha hecho gracia. Uno de ellos, perteneciente a una plataforma de estas en la que todo son gangas, rebajas alucinantes, mitades y hasta cuartos de precio y otras muchas ventajas que nunca leo, básicamente, para no despertar la consumidora que llevo dentro, me ha gustado el asunto. "María...tenemos un secreto...". Y yo he pensado: ¡Ja! ¡Y yo otro! Y he sonreído como una boba pensando en mi protagonista, que qué voy a decir yo, me gusta mucho. "EL SECRETO DE AMALIA", que tengo muchas ganas de que leáis. Así que lo dicho, pronto pronto.
Pd. No he sucumbido a la compra de ninguna ganga...y eso que estamos de rebajas.

PepaFraile

19 jun. 2013

SIEMPRE PREFIERO



Siempre es mejor dar...
Siempre es mejor sonreír...
Siempre es mejor confiar...
Siempre es mejor querer...
Siempre es mejor sumar...
Siempre es mejor dejarse sorprender...y empiezo a preguntarme si mi capacidad de asombro no tendrá límites. Y espero que no, por mi bien y por el de quienes me rodean. Lo experimento cada día, por suerte y por desgracia. 
Prefiero experimentar a sufrir. Prefiero sortear, prefiero hasta no ver cuando lo que fija mi retina me repele más por dentro que por fuera. Prefiero facilitar a hacer difícil. Prefiero proyectarme y no esconderme. Prefiero levantarme. Prefiero ver el vaso medio lleno, la rabia irracional maniatada, el coraje preparado, la envidia enterrada. Prefiero ser yo mil veces. Porque voy de frente, porque guardo mis defensas, porque aunque me cueste no dejo de intentarlo, porque brindo mi sonrisa y el pedazo de inocencia que todavía me queda, por suerte y por desgracia. 
Sólo quería compartirlo.

PepaFraile 2013

1 jun. 2013

REFLEXIONES EN LA SOMBRA…



Os dejo aquí mi participación en la Revista Justa de este mes. Una revista que contagia al mundo la pasión por leer. Espero que os guste.



Intuyo venir la sombra amenazante hacia mí y me hago transparente. Presentimiento. Percibo su embrujo y su ansia por tenerme. Me conoce, saben dónde habito. Contengo la respiración que agita mis sentidos y me ausento. No puedo. Lo sé, debería ser más valiente, pero el viento se llevó toda la esperanza y ahora solo me queda el pasado que surca sin piedad en mi recuerdo. Una estela poética, una tela de araña, una sombra traidora que refresca mi memoria y me clava un puñal mientras sonríe, que castiga los recuerdos imborrables de mi vida y los clava cual estaca en mis entrañas.
Me siento pequeña, me disfrazo y me escondo, paso página, cierro los ojos inútilmente, roza mi cuerpo a su paso, respiro tomando profundamente, me arrojo al precipicio, atrapo la luz, emprendo el vuelo y por fin desaparece.
Una sombra que me ahoga sin respiro, un borrón, un suspiro que me alcanza hasta el ahogo. Sé que me espera escondida, la despisto y le sonrío.
Todavía recuerdo aquella última noche en la que su cuerpo me abrazó como una sombra, lívido, etéreo, falto de textura definida. Aquel instante en el que sus besos fundieron mi alma para siempre. No he vuelto a verlo y no querría…aunque no es cierto, ella lo sabe. Desde aquel día en el que mundo se hizo gris para siempre, me obligué a vivir su falta. Convivo con su ausencia entre mis sombras. Ellas me acompañan sin culparlo. Te busco incesante, implorando tu presencia. -¿Dónde estás? –grito inútilmente. – ¡ya no te necesito! –miento removiendo mis pupilas. Y no es cierto. Y lo sabe. Su rostro se desdibuja en mi memoria.
Agito los brazos hacia ti en un esfuerzo inútil de arrancar el tiempo de tu gesto y volver a entonces. Desespero y vencida ante la nada te despido para siempre. Suspiros sin materia. Un lugar, un destino, una historia inacabada.
Ahora, después de tantos años, las sombras son el pasado, el elemento, el lado oscuro, el alimento de una desdicha, un nombre, el rastro, el miedo al reflejo ante un espejo, el yo, el desencuentro, el cuarto oscuro, la conciencia, el inconsciente, el patio de atrás, la duda, la renuncia, lo que se esconde detrás del alma y del pensamiento, la desesperación de lo que pudo haber sido y se fue.
Ahora, por fin veo la luz y con ella la metáfora perfecta que devora para siembre tu figura, la penumbra que desdibuja tu rostro, la puerta abierta que me impulsa, la sonrisa que alimenta mis frágiles recuerdos, el tiempo efímero, el fue, el nunca más, el hasta siempre silencioso que descoso para liberar mi propio asombro.

Las sombras forman parte de nuestra existencia y de nosotros mismos y han dado innumerables muestras de su propia luz en la historia, en el arte, en la literatura, en lo cotidiano y en lo divino, en la vida y en la muerte.
Mas allá de las tan famosas cincuenta sombras de Grey que supuestamente todos conocemos, habiéndolas contado o no para su comprobación, también podemos hablar de otras sombras. Las sombras buenas y las sombras malas, las que describen misterio, las que viven en nosotros y también las que pueden convertirse en aliadas cuando nos miran de frente.
Cuando decimos que alguien no es “ni sombra de lo que fue” queremos expresar el recuerdo de alguien que ya no se parece en nada al que conocimos, que ha desaparecido para dar lugar a un “resto” que se proyecta ante nuestros ojos.
Cuando pensamos de alguien “está en la sombra” interpelamos a la pérdida de la libertad y el protagonismo, relegándolo a la oscuridad. Muchos son los que pasan largas temporadas en su vida viviendo en la sombra, aguardando el momento en el que la musa aparezca nuevamente con su antorcha victoriosa.
“Vivir en la sombra” es vivir en el lado oscuro. Todos lo tenemos. Es cuestión de conocerlo y cederle el espacio que necesita para convertirse en nuestro aliado. Nadie es perfecto.
Si alguien desencadena en ti y en tus palabras “La sombra de la duda” caerá sobre él o ella la sospecha velada, la desconfianza que aparece de soslayo.
“Hacerle sombra a alguien” no está bien visto aunque sea una práctica más habitual de lo deseable. Con ella se trata de minimizar los méritos del otro. Sin embargo si nos ponemos “a la sombra” de alguien buscamos su protección, un cobijo bajo el que resguardarnos. Huye de aquel que tenga “mala sombra”. Sus propósitos no serán claros. Si “tu sombra te persigue” no te asustes Es inevitable. Se cosió a ti el día que naciste.
Generalmente la sombra incorpora acepciones negativas y con una fuerte descarga que no indican otra cosa que las propias inseguridades. Cuando alguien no se fía ni de su sombra todo queda dicho. La canción, la narrativa, la pintura, el séptimo arte, la poesía, la arquitectura, todos han alcanzado las sombras. Asombroso.


PepaFraile 2013 

15 may. 2013

PIENSO CORRER MÁS...


PIENSO CORRER MÁS…

Increíble. ¿Estaré cambiando? Eso seguro, lo gritan mis hormonas peleonas. ¿Tanto me aburre lo que estoy estudiando? No quiero decir que sí, pero se me escapa por la comisura de los labios. Tengo el mamotreto en un lado de la mesa, un vaso de agua, una copa de agua, dos velas porque hoy se ha ido la luz, lápices, plumas, bolígrafos, los apuntes, una rosa cogida de mi jardín que huele de maravilla…y, como no podía ser de otra manera, el ordenador encendido diciéndome: Comenta…comenta…echa un vistazo a los comentarios de los otros…Y ya veis, no me he podido resistir. La tentación está delante de mí.
No sé. El caso es que en uno de los temas en los que estoy enfrascada desde mi postgrado (tela marinera de los marines de la marinería) se ha hecho alusión a una frase de un libro que me ha llamado mucho la atención y me ha hecho reflexionar un poco más en una de las cosas que más me gustan: Escribir.
“Para quedarte donde estás tienes que correr tan rápido como puedas. Y si quieres ir a otro lugar deberás correr, por lo menos, dos veces más rápido”. Y me he dicho: Venga!!! Escribe algo o reventarás. Y aquí estoy.
La cita es de  la Reina Roja hablando en “A través del espejo”, de Lewis J. Carroll.
¡Alicia y el país de la maravillas se ha colado en el dossier de estrategia empresarial! Después de las innumerables alusiones a las no menos innumerables teorías, contradicciones y complementos de todos los gurús habidos y por haber (creo que no se han dejado ni uno) ya me empieza a gustar un poco más, y creedme, me parecía imposible sonreír frente a semejante cúmulo de sapiencia empresarial.
Por cierto, a la que se descuiden estos teóricos de la evolución económica pienso colar en sus dossieres Las siete verdades de Elena, que para eso es mío.

PepaFraile 2013

11 may. 2013

AL HILO DEL SURREALISMO


AL HILO DEL SURREALISMO


-    ¿Ya es finde? Chicas ¡al ataque!
-    Ueeeeee Se abre la veda.
-    ¿Sabes que el otro día hice un bizcocho en la olla Express y me ha quedado riquísimo?
-    Ya, no sé, a mí me parece raro.
-    No hay dinero, ni un puto céntimo. Pero digo yo…en algún sitio estará ¿no? Ahora mismo me pongo a buscar en al altillo. Os digo algo.
-    Por cierto ¿de qué trata tu libro? ¿dónde lo puedo comprar?
-    En Internet.
-    ¿Pero te lo traen a casa?
-    Nooooo, ya te he dicho que no es un libro de papel, que es electrónico.
-    ¿Qué habla de electrónica? Pensé que me habías dicho que era una novela. Pero tú vales para todo lo que te propongas…para eso y para más.
Silencio
-    Me han llamado de la empresa a la que fui ayer. Estoy de los nervios. Casi vomito cuando he colgado el teléfono.
-    Hoy tenemos cena de mujeres.
-    Mi amiga es tan rara como yo. Incluso diría que más. Por eso nos llevamos tan bien.
-    Pues yo estoy comiendo con un hindú…digo en un hindú.
-    Saludos desde la India. Y saludos al hindú también.
-    ¿Cuántas entradas quieres?
-    Te lo digo mañana que se me quema el bizcocho.
-    Por cierto, ¿dónde estás? Se oyen ruidos.
-    En el tren, ¿dónde si no?
-    No me lo puedo creer. Cualquier día te tiras al maquinista, como si lo viera.
-    No lo veo, pero se lo diré.
-    ¡Arriquitón!
-    Querrás decir ¡Zasca!
-    Estas cosas no se dicen…se hacen. No pierdas el tren.
-    ¿Y qué me pongo?
-    ¡Qué grumorrrrr! Yo siempre la última, pero ya estoy aquí.
-    Lo primero que pilles. Tú estás monísima con cualquier cosa.
-    No se hable más…vivan los viernes, sus locuras, sus tonterías y todo lo que encarte.
¿No os pasa? A mi me ocurre a veces. Cruzo conversaciones, las mezclo con un poco de sal y pimienta negra y las agito hasta que se disuelven en esta loca cordura.

A ellas…que aún sin decir sus nombres riegan de energía cualquier momento y levantan una sonrisa de aquellas que no tienen precio. Lo dicho…la empresa está por montar…pero ya llegará. ¡OS QUIERO EN MAYÚSCULAS SUBRAYADAS EN NEGRITA CUERPO 10 NEW TIMES FOREVER (que conste el cuerpo 10 en acta. Así somos por dentro).

PepaFraile 2013

5 may. 2013

Mi madre Y LA REFERENCIA


Mi madre: LA REFERENCIA


 Durante muchos años mi madre, viéndome con los pelos de punta un día sí y otro también, conocedora de uno de mis más grandes deseos, me ha ido recordando que algún día podría escribir y dar rienda suelta a mi imaginación cuando me hiciera mayor, cuando mis hijas crecieran, cuando mi vida dejara de ser una carrera insatisfecha a contrarreloj en la que me sentía desfallecer quitándole tiempo al tiempo, cuando aplacara mi ansia de abarcar más de lo que podía apretar… Cuando Las siete verdades de Elena pudiera al fin convertirse en una de las historias que siempre quise contar. Y así ha sido, como no podría ser de otra manera.
Las madres siempre aciertan.
Ahora dispongo de algunas horas que siempre necesité, aún pagando el peaje que eso inevitablemente conlleva: más años, más arrugas… y también más vida vivida y el fruto de algunas siembras. Satisfacciones efímeras que retengo, guardo y administro como mi tesoro.
Ella, con todas las imperfecciones del ser humano, ha sido y es imprescindible. Un ejemplo de honestidad, esfuerzo y superación, un punto en el que mirar hasta en las ocasiones en las que su reflejo me ha servido para cambiar el rumbo, un eco, una muestra de amor eterna, un hondo suspiro, un paso firme, un orgullo, un te quiero, un hasta siempre, un hasta el cielo, un poema…LA REFERENCIA en mayúsculas.



PepaFraile 2013

26 abr. 2013

SORPRÉNDEME


La creatividad es una capacidad que perdemos con los años, cuando sin darnos cuenta queremos parecernos a todo el mundo, porque lo que hace todo el mundo parece ser lo que toca. Dejamos de preguntar, dejamos de arriesgar, dejamos de criticar, dejamos que nos invada la mal entendida razón que nos limita para tantas cosas...


Hay que evitarlo a toda costa. Hay que aprender a sorprenderse, salvando las múltiples circunstancias que nos llevan cada día a ello sin que intervenga en absoluto ningún valor positivo en ello. Pero hasta eso, hasta las pésimas noticias con las que nos vemos bombardeados a diario nos pueden servir para elevar nuestro índice de creatividad y las ganas de cambiar. Es difícil, lo sé, igual que el Mindfulness, pero no imposible. Hablo de la grata sorpresa, del regalo inesperado, del brote de un árbol, de los ojos como platos, de las cejas arqueadas, del mordisco en el labio, de la boca abierta, de la sonrisa velada, del fracaso, del grito, de los aplausos, de las manos en algo, del chasquido de los dedos, del abrazo, del brindis, del éxito.

En la charla en la que he participado hoy con un grupo de estudiantes, aaaaaaltamente agotadora aunque hemos logrado arrancarnos unas sonrisas, les hablaba de esto mismo, de la necesidad de sorprenderse que resulta necesaria cuando queremos que nuestras metas se cumplan. Son charlas de sensibilización para emprender en las que colamos muchos conceptos que sirven para la empresa y para la vida. Emprender es querer, es preguntar, es ponerse, es insistir, fracasar, es entrenar, es triunfar, es arriesgar, es...muchas más cosas además de montar una empresa.

Puedo decir y digo, que estoy felizmente sorprendida al ver que  LAS SIETE VERDADES DE ELENA vuelve a estar hoy entre las CINCUENTA NOVELAS MÁS VENDIDAS de Amazon digital y que además de una sonrisa expandida, el corazón contento y la moral por las nubes. Para mí es una auténtica sorpresa cada día ver, como mi trabajo va dando sus frutos y me anima mucho más, por si ya no lo estuviera suficientemente, a seguir ahí.

PepaFraile 2013

18 abr. 2013

SIEMPRE VUELVE...

Libre como el recuerdo
Tan verdad como quieras creerme
Sola
Loca
Tan despierta como el sueño me permite
Tan fuerte como tu abrazo
Tan cuerda como tus ojos
Tan yo como siempre quise.
No creas todo lo que te cuentan...
Mi musa repiquetea con los dedos poniéndome ojos amenazantes mientras en envía un mensaje claro: "O me haces caso o me largo por donde he venido".
¿Y por dónde has venido?
Todavía no me lo ha dicho pero sé que le gusta acecharme. Ponerme a prueba. Unas veces asoma su melena insinuante, otras viene delante mío con los brazos en jarras haciendo aspavientos. Si no la alcanzo la traición se la lleva sin escrúpulos mientras escribe su mensaje de despedida en una hoja rota: "Te lo dije, te lo tengo dicho, no te acordarás de esto aunque sigas dudando".
Efectivamente. Con dos palmos de narices, me quedo en blanco mientras los dedos se posan sobre las teclas y rebuscan aquello que ha estado presente en mi cabeza justo hasta este momento.
La espero paciente porque volverá...siempre vuelve. Y sonrío. Respiro hondo. Nos hemos jurado amor eterno.

PepaFraile 2013

26 mar. 2013

LA SOLUCIÓN

Que la solución nunca sea tu escondite...aunque en él te sientas fuera de tus propias amenazas. Vaya frase, da que pensar ¿no?.
Que la decisión que tomes sea aquella que deje tu conciencia tranquila. Rozo con mis dedos la profundidad de una reflexión guardada en algún rincón desde el que miro la luz, las sombras, la gente y sus reacciones.
Que salir de tu círculo sea tu próximo reto, que encuentres fuera de él lo que llevas tanto tiempo soñando sin querer reconocerlo. ¡Salta! Que las cosas son más fáciles o más difíciles, según las queramos ver.
Que estar vivo no es vivir, que sentarse no es sentir, que acostarse no es dormir. Envuélvete, toma carrerilla y lánzate a tu propia aventura. ¿Dónde estás? Ah, ahora te veo.
PepaFraile 2013

15 mar. 2013

EL ESPACIO ES TUYO


Fuerza, presencia..."Fuerte, puedes con todo..." Así es como me definía ayer una profesora de comunicación cuando, al presentarme a los que han sido compañeros de curso durante unos días, expliqué quién soy, a qué me dedico y qué es lo que más me gusta. Y muchos días es así, y otros no, claro. De lo contrario no sería ni siquiera saludable.
Me falta arraigarme a la tierra, esa que pisamos cada día y que nos permite movernos en el espacio. Un espacio que se convierte, que debe convertirse en nuestro aliado ante a los demás. Y es verdad, lo veo y lo siento, pero no siempre. Reposando los contenidos, comentarios y vivencias de estos días he visto que es cierto, pero casi inevitable para los que inventamos historias, que nuestros pies estén a un palmo del suelo en ocasiones. Éstas, nuestras historias por contar están en la cabeza y en nuestras manos antes de llegar a la tierra que pisan cuando se hacen realidad. Y logramos llegar a ellas cuando nos aislamos y dejamos correr la brisa por debajo de nuestros pies.
Mirando hacia abajo, a la izquierda lo que ya sabemos, a la derecha lo que está por crear. Mirando hacia arriba, a la izquierda la verdad, a la derecha las mentiras. Supongo que sí, que así cuando comienzas una nueva historia en la que se mezclan el tiempo, el espacio y la imaginación para crear, surgen las palabras.
Soy de la opinión que no siempre una imagen vale más que mil palabras. Claro, qué voy a decir yo…El logro conseguido para el lector que imagina con ellas no tiene precio. Y una imagen evoca sensaciones y sentimientos que sin palabras no podrían pronunciarse. Un placer.
PepaFraile 2013

1 mar. 2013

CREATIVIDAD VERSUS ANÁLISIS

Estos últimos días he asistido a varias conferencias en las que se habla de comunicación, creatividad, emprendedoría, mapas mentales, capacidad, divergencia y un largo etcétera de conceptos que corren por mi cerebro cocinándose para mí y para mis proyectos.
Forma parte de "lo mío", de una más de las cosas que me gustan en mi trabajo y en mi vida cotidiana. ¿Cuándo empezamos a perder capacidad creativa? Según los estudiosos del tema esto es algo que sucede a medida que nos hacemos mayores, cuando vamos matando poquito a poco esa capacidad de inventar, de desbarrar, de ser incorrectos, de decir justo lo que NO pensamos en el momento "más inoportuno". Un niño es una mente libre, un adulto puede acabar siendo el mejor prisionero de sí mismo. Un adulto se empeña y se empecina en analizar, en poner juicio donde a lo mejor los hechos y los objetos solo suceden o están. No damos paso ni al tiempo, ni al reposo, ni al devenir.
Echándome unas florecillas encima, creo que los que escribimos casi a diario nos merecemos un pequeño plus ya que con nuestras historias dejamos volar nuestra imaginación hasta esos mundos paralelos que recreamos con nuestras letras. Y no porque expliquemos historias que pueden no suceder, sino porque aprendemos a concatenar pedazos de realidad y de invención que nuestras manos transcriben en una pantalla o en un papel y que, con suerte, leerán otros y otras. Tengo muy presente que la realidad supera la ficción muchas más veces de las que nos pensamos. Doy fe.
Sin entrar en el generalismo extremo, se ve que al crecer vamos perdiendo la capacidad de observar, de escuchar, de sentirnos satisfechos con lo que hacemos y de hablar haciéndonos entender. Eso acaba derivando en una insatisfacción que acabamos paseando en nuestras caras y que no nos lleva a otro sitio que a uno que huele...pero que muy mal.
Una de las preguntas que me asalta estos días con mayor frecuencia que las otras es la siguiente. Bueno, más que una pregunta es una disyuntiva que me tiene comido el seso y que, viniendo de mí, tengo que empezar a controlar cual "monstruo" en pleno desarrollo antes de que éste acabe con mis fuerzas. Cualquiera que me lea podrá comprobar que todavía conservo un poco de esa sangre andaluza que conformó la concepción de mi persona mi código genético.
Total, que la disyuntiva por por estos tiros: ¿Qué quiero yo, que mi primera novela publicada sea leía por muchisísisisisimas personas? La respuesta es fácil ¿no? Pues claro. Aquí entramos en otro berenjenal (con jota no?). ¿Qué tengo que hacer para que esto suceda? Ahí es donde me asaltan las ansias de encontrar una respuesta que sume el conjunto de condiciones que, consciente o inconscientemente, me he impuesto. ¿Dónde está aquí la gracia? En escucharte, en des-imponerte, en dejarte llevar y en poner toda la carne en el asador sin que con ello me churrasque yo, y en sentirme satisfecha plenamente de todo el camino que he recorrido hasta hoy, que no es poco. La creatividad crece cuando el análisis desaparece.
Las siete verdades de Elena es un libro más de los millones que hay actualmente en el mercado eletrónico, pero a diferencia de los otros, resulta que éste es el mio. Y me gusta mucho. Qué digo mucho...¡muchísimo! A lo largo de mis años, desde muy pequeña he leído montones de libros buenísimos, y los que me quedan, pero el mio es mío. Es mi primer tesoro.
Ala, a relajarse, a disfrutar y a seguir escribiendo...a ello me pongo ¡Ya!. ¿Mi próximo título? Solo os diré que la protagonista es Amalia y tiene un secreto guardado...como todas mis protagonistas. ¡Me encanta!
Pepa Fraile 2013

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