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6 abr 2015

TRASLADO POR EVOLUCIÓN - NUEVA WEB - NUEVO BLOG Más de lo mismo con aspiraciones a mejor.


Querid@s amig@s:
Desde aquí, desde este blog en el que ya hace unos años me estrené con todas las dudas, inseguridades y miedos a no saber qué tecla tocar y qué paso dar sin borrarlo todo de un plumazo, quiero anunciaros que ESTRENAMOS WEB y ya de paso BLOG.
Pepa Fraile y El reposo de las letras. El mismo perro con distinto collar, un collar bien bonito que espero que os guste. Aquí os dejo el enlace por si tenéis a bien daros una vueltita.
www.pepafraile.com
Os quiero
Pepa Fraile 2015

30 dic 2014

Un 2014 que se va...


Bueno, ya estamos aquí un año más, viendo como sus horas se acaban y vienen empujando al que llaman el año de la niña bonita. Un poco melancólica, la verdad, como cada año por estas fechas.
Resumiendo el año...en dos palabras: IM - POSIBLE.
Han sido muchísimas cosas las que debería dejarme atrás para describir un año en el que me han acompañado:
La SALUD en mayúsculas y subrayada, sin hacerle demasiado caso a los pequeños achaques que se empeñan en colarse sin permiso de tanto en tanto.
El Amor, del bueno, del entrañable, del que levanta sonrisas, del que despierta todavía y una y otra vez la sensación de seguir vivo, del que arranca una carcajada, del que no se debe olvidar.
La familia, la que por suerte me tocó en la vida y todavía tengo y la mía propia, la que he logrado construir y de la que me siento tan orgullosa.
Los amigos, los de tantos años, los auténticos, los que siempre tienes en el recuerdo y con los que siempre puedes echar unas buenas charlas. Los nuevos, los viejos, los que llegarán.
El dinero, porque hay trabajo...que si no...
El trabajo, un bien preciado al que me agarro como una lapa, que multiplica su valor cuando encima te gusta.
El coraje y la fuerza, esa que sale de dentro, esa que se convierte en huracán hasta en los momentos en los que crees que ya no puedes más. Y siempre se puede un poco más.
El tiempo, ese que todos queremos estirar cuando algo nos gusta, ese que querríamos devorar cuando las cosas no salen bien. Ese que pasa inexorable para todos.
La ilusión, esa que cultivo tanto como sé, para poder llevar a cabo mis propósitos.
El aprendizaje, el de todos y cada uno de los días de mi existencia. Se aprende siempre, hasta de lo malo.
La mesura, esa cosa que me cuesta tanto contener y mantener todavía en demasiadas ocasiones.
El éxito, ese que nada tiene que ver con lo superfluo, sino con los propósitos que alimento con cariño todos los días de mi vida, aunque en ocasiones, y solo en ocasiones, me salga el pequeño monstruito que llevo dentro.
La felicidad, la que busco sin cesar abriendo mucho los ojos, y saboreo cuando alcanza mi alma, mis recuerdos, mi presente y mis mejores deseos bajo un profundo y orgulloso suspiro.
Mi sueño, el de ver publicadas, a fecha de hoy no una, ni dos, sino tres. Tres novelas como tres soles que ya forman parte de mi legado. Así, sin más: Orgullosa hasta el tuétano estoy de ellas.
La vida, que ahí es nada…
Las sonrisas sonoras, el aire resco en la cara, los proyectos, mis hijas, las ganas, la gratitud, la suerte, los retos, sumar, multiplicar…Si me dejara llevar tardaría un año, por lo menos, en dejar plasmado todo lo que siento, todo lo que pienso y todo lo que quiero seguir viviendo…y podría incluso escribir un libro. ¿Qué no me creéis? Sólo es cuestión de tiempo.


Pepa Fraile 2014©


27 jun 2014

LA PARRA: Donde los miedos no alcanzan.

Pepa Fraile
Cada día que pasa tengo más y más claro que compartir es sumar. 
Que la suma de muchos es más y mejor. 
Que la generosidad espontánea con pequeñas cosas te hacen más normal, que ya es mucho. 
Que el desinterés por acaparar lo que no te pertenece alimenta el alma y arruga un poco menos con el paso de los años. 
Que donde unos ven el origen de un peligroso fantasma y el comienzo de una alerta inventada otros vemos el principio de una enorme inseguridad que traspasa cada poro detrás de una sonrisilla inoportuna, el nacimiento del más ridículo de los miedos imaginarios y el preámbulo de aquello que los perseguirá toda la vida si alguien no les hace el favor de zarandearlos: Inmadurez. Con mayúsculas. 
Bastante tengo yo con mis propios miedos y fantasmas, que no son de los que hablo aquí, como para tener que asumir los de los demás. Lo que me faltaba. Aunque he visto mucho de esto, que para eso ya tiene una servidora una edad más que considerable, sin embargo, no dejo de sorprenderme cuando tropiezo con personas que luchan a toda costa por mantener ridículamente algunas parcelas de cotidianidad guardadas como si fueran un tesoro con el que pudieran alcanzar la gloria eterna. ¿Será así y yo no me he enterado? Es posible aunque no lo creo. Esa inseguridad y esa inmadurez los traiciona más tarde o más temprano. 
En la mayoría de los casos me encanta pasar algunos ratos “En la parra”, en mi mundo interior que en ocasiones comparto con vosotros cuando lo que intuyo a mi alrededor no me gusta demasiado. La parra me ayuda a pensar, a desintoxicarme, a poner distancia. La distancia me ayuda a acercarme a las razones, y siempre acaban siendo las mismas. Por lo demás, gasto mis energías en otros menesteres más interesantes.Soy muy de sinónimos. A saber sobre compartir: Sumar, añadir, juntar, agregar, integrar… A ver si se enteran todos aquellos que retienen lo que no toca ni es suyo. Y hasta el día de hoy sólo hay algo que no tengo la más mínima intención de compartir: A mi marido. Pepa Fraile 2014

29 may 2014

CONJUGANDO EL GUSTO POR LEER

Vamos a decir que no soy, ni por asomo, una experta en estilos literarios ni nada que se le parezca. Pero me encanta leer y escribir, como algunos de vosotros ya sabéis a través de mis novelas. Y pongo este "pero" aún sabiendo que donde haya un "aunque", un "y" un "sin embargo", que se quiten los nexos contrapuestos. 


El caso es que lo que me apetece compartir con vosotros en estos minutos es una reflexión sencilla acerca de los gustos que cada uno tiene por la lectura de determinado tipo de literatura.
Y esa reflexión me ha llevado a pensar y ahora a dejar plasmada en esta nueva entrada que me gusta leer casi de todo. 
Hace unos años una muy querida amiga hizo un apunte sobre los comentarios que lo le hacía sobre lo que iba leyendo. Me dijo: -¿Tú te has dado cuenta que lees a muchas más autoras que autores? Hasta el momento ni siquiera había sido consciente, aunque era cierto. Habrá alguna razón que quizás me pare a analizar en otro momento.
Siempre me han atrapado y abducido las novelas en las que la trama se enreda en una historia familiar, de aquellas en las que los personajes siempre callan más de lo que cuentan y en las que los enigmas se van abriendo y descubriendo al lector mientras éste, osease yo, se ha mordido hasta el último pellejito de la última uña que le quedaba viva. Con los años he explorado para mis adentros algunas razones de ese por qué, aunque eso sea harina de otro costal. Y Sí, lo confieso, me muerdo las uñas desde que nací, incluso puede que antes.
He descubierto que me encanta la novela romántica, de la que además soy parte activa a través de mis novelas; la novela histórica, con la que he disfrutado muchísimo dejándome llevar a través del tiempo y de sus personajes; la novela de fantasía y ciencia ficción con la que se me cae la baba cuando imagino a su autor o autora recreando mundos paralelos en los que la creatividad va echando chispas en cada frase; la novela negra y policíaca, con la que descubro muchas veces que ni los buenos eran tan buenos y hasta los malos pueden despertar un poco de compasión; la novela de aventuras, en la que sin darme cuenta me convierto en espectadora implicada hasta el final. 
Soy lectora y escritora, muy lectora de todo lo que me gusta y tengo la suerte de dejar caer en mis manos muchas lecturas que me encantan, me ayudan a mejorar y me acercan cada día más a ese mágico hilo en el que se conjuga y se vive intensamente la conexión con un mundo paralelo a través de las palabras y de la literatura.
Pepa Fraile 2014

1 dic 2013

LAS CUATRO PATAS DE UN BANCO


Queridas amigas Alicia, Ángeles y Matilde: Espero que al recibo de ésta se esboce en vuestro rostro una sonrisa de aquellas que son casi espontáneas que nos hacen recordar.


Sí, sí, este post va por vosotras, en plan torero, así que atentas, no vaya a ser que, por causas ajenas a mi voluntad y a tenor de algún pequeño desliz en el que la neurona me patine, vaya yo a decir lo que no es.
La nuestra ya es historia ¿Que no? Han pasado veintiocho años, que se dice pronto, desde aquellos primeros encuentros en los que, desde diferentes momentos de nuestras vidas, tuvimos la suerte de conocernos. Unos años en los que hemos compartido, coincidido, alejado y acercado nuestras vidas, nuestras creencias, nuestras posturas, nuestros gustos, nuestros caminos...aunque al final, y como dice el dicho, todos llegan a Roma. Y ahí seguimos, queriéndonos y respetándonos...más sabias, más templadas, más capaces...
Recuerdos plagados de deberes de fin de semana, de exámenes, de superación, de momentos difíciles y maravillosos, de puños cerrados en señal de victoria, de complicidad, de instantáneas sonrientes, del paso del tiempo, de tantas cosas que podría escribir un libro...y sabéis que no miento...
¿Quién? Nosotras. Cada una y todas. 
¿Qué? Eso sólo lo preguntan los que están perdiendo oído...y nosotras no ¿verdad?
¿Dónde? La próxima en casa o os borro de amigas. Será difícil superar la sopa de cebolla con yogurt griego de Mati pero se intentará.
¿Cómo? Buscando en el libro de recetas de Alicia, que es como un tesoro para mí desde que me lo regaló.
¿Por qué? Porque además de hablar...lo que realmente nos gusta es comer mientras arreglamos el país...cosa que nos llevaría varios años comiendo sin parar...
¿Cuándo? Empecemos a poner fecha de inmediato que ya sabéis que nos cuesta sudor y esfuerzo coincidir. La vida de los artistas es muy complicada.
¿Para qué? Para seguir disfrutando de otros veintiocho años más de vuestra compañía...Quien dice veintiocho dice veintinueve...
¿Habéis contado cuantas preguntas son? La preguntas del buen periodista...las que convierten un dato en una noticia. 
Siete...¿Siete? Ainssss cómo me gusta ese número...Y si no preguntadle a Elena...ella os lo explicará.

Cuatro mujeres. Las cuatro patas de un banco. Periodistas, madres, compañeras, charlatanas, inquietas, curiosas, distintas, amigas desde hace más de un cuarto de siglo... felices de seguirse encontrando y de seguir disfrutando de pequeños momentos y sonrisas... Espero que nuestra amistad llegue HASTA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ...

Pepa Fraile 2013

16 oct 2013

Brujín y otras lecturas

Aunque aquí sí sabemos qué fue antes, a estas alturas de mi vida ya no concibo leer sin escribir ni escribir sin leer.
Por eso, hace un rato, leyendo de aquí y de allí me han venido al recuerdo escenas de mi infancia que, imagino que inconscientemente, fueron las responsables de mi afición a la lectura.
Brujín, el aprendiz de brujo. El primer libro de lectura de primaria. Me cautivó. A mí y a mi madre, que escuchaba atenta mientras yo, una niña de 7 años, me sentaba muchas tardes con mi sillita de mimbre en la cocina a recitar, con no poca soltura según su criterio y su  indudable y objetiva visión del asunto (si es que las madres...) las aventuras de un niño y de su maestro Mangas Anchas. Ella movía la cabeza de arriba abajo aprobando mi lectura y disfrutando de la historia. Por aquel entonces no teníamos televisión en casa. Qué maravilla sería eso, pienso algunas veces.
Ha llovido mucho desde entonces, lo sé. Mucho no. Lo que va después de mucho.
Luego llegaron cuentos y tebeos clásicos de aquellos años que culminaron con la que fue mi primera lectura seria, vamos a decir, aunque lo de leerle a mi madre por aquel entonces me parecía una de las tareas más solemnes y gratificantes de la vida.  
Heidi, de Juana Spiri. La novela de mi infancia con diferencia. La primera historia leída que me hizo llorar. A escondidas, por supuesto. Con la edad me vuelvo llorona y tanto yo como mis hormonas peleonas nos aceptamos de buen grado, pero por aquel entonces no conocía a nadie que llorara delante de los capítulos de un libro. Seguro que éramos más. 
La colección de "Los cinco" de Enid Blyton, a los que siguieron más y más. Todo lo que caía en mis manos de la biblioteca del colegio y después de la biblioteca de mi barrio. Qué tiempos aquellos. Ya por aquel entonces empezaba a imaginar mis propias historias, las que un día sería capaz de dotar de vida y movimiento. 
Pasaron muchos años antes de hacer de ese sueño la realidad que algunos conocéis ahora. Ha estado bien. qué digo bien...maravilloso.  El amor por la lectura, creciente por otro lado, me ayuda a escribir. El amor por la escritura, creciente del mismo modo, me empuja a leer sin parar.
Ah! que no se me olvide Scooby Doo. Vuelta otra vez con la pandilla y su perro. Cómo disfrutábamos mi hermano y yo leyendo una y mil veces las mismas historias y cómo nos sorprendíamos de sus finales como si siempre fuera la primera vez. Claro, yo se las leía a él, que para eso es el pequeño. Ternura y inocencia son las sensaciones que esas escenas me causan.
PepaFraile 



12 oct 2013

Abriendo mercados

Nunca lo había comentado pero hoy me apetece compartirlo con vosotros.
Al principio, de pura novata ni siquiera sabía dónde se podía consultar esto, cuando de pronto, a golpe de pregunta, ayuda, ensayo y error, ojo avizor, fijarse y copiar y alguna que otra técnica de escritora recién bajada a estos lares escrituriles y editoriles, supe que  las siete verdades de Elena y El secreto de Amalia han sido descargadas a lo largo de estos últimos meses en otros mercados de amazon.
Ellas, juntitas de la mano, con los ojos bien abiertos, mirando hacia un lado y hacia otro con la sonrisa contenida de una criatura que se enfrenta por primera vez a la gran aventura de algo desconocido, han llegado al mercado .es y .com. Y también al mercado alemán (Mein Goot), al mercado francés (Mon Dieu) al mercado italiano (Mio Dio) al mercado inglés y a Canadá (My Got), al mercado mexicano (Padresito mío) y hasta al mercado japonés (私の神).
Ni que decir tiene el henchimiento que mi pecho experimenta ante tal despliegue geográfico, humilde y simbólico todavía, por supuesto, pero real como que me llamo Pepa.
Escribir es fácil o difícil, según se vea. Para mí es una parte de mí. Vencer el miedo y el pánico escénico cuando por fin un día le das a la tecla “enviar” y expones tu trabajo al mundo no es moco de pavo. Enfrentarse a la angustia que produce que otros opinen te lleva a tragar saliva más de una vez. Arriesgar el tipo y tomar la decisión de ser libre e independiente tiene su qué. Conocer gente, más gente y más es enriquecedor. Respirar hondo cuando sientes el apoyo, la compañía, el abrazo y la palabra amiga cargada de buenos deseos de tantas personas que ni conoces y que compran, leen y opinan tan libremente como yo escribo a lo largo y ancho del planeta, eso…Eso no tiene precio.
Esta es una aventura que acaba de empezar…Gracias de todo corazón.  感謝, Vielen Dank, Merci beaucoup, Tank you very much. Y



Pepa Fraile 2013

2 oct 2013

EL COLOR DE LOS PECADOS



¿Se han parado a pensar alguna vez cómo, a lo largo de la historia y en todas sus manifestaciones, los colores identifican sentidos, estados de ánimo, tendencias, movimientos sociales, estilos de prensa y literatura y hasta planetas? Seguro que sí.
Y como no. Los pecados no iban a ser menos.
El vicio, trasladado al extremo del deseo desmesurado que crece en nuestras mentes hasta devorar nuestras virtudes, toma forma y color. También hay que reconocer que los vicios, esos a los que denominamos mientras esbozamos una ingenua sonrisa con la que queremos justificar  su existencia, “pequeños” se cuelan impunemente entre nosotros vestidos de bufón inofensivo.
Sin deseos de frivolizar lo que ya está escrito, que es mucho y bueno, y aprovechando la ocasión para quitarle hierro al hecho casi palpable de que vivimos en una sociedad en la que esos vicios o pecados que llamamos capitales brillan por su existencia, párense a pensar cómo nuestra sociedad, en todos sus estadios, consciente o inconscientemente, los croma, tinta y matiza lavándolos,  aclarándolos, dándoles brillo, poniéndoles un lazo y los sacan a pasear frente a atentas miradas que los observan pasivamente mientras ven justificada su presencia.
Pongamos algún ejemplo.
Y como se suele decir: “Para gustos los colores”. Hasta las interpretaciones, ya que constituyen un amplio espectro de análisis según la disciplina de la que estemos hablando. Remitámoslos por esta vez, al saber popular:
“Estar verde de envidia”. ¿Tiramos la primera piedra? No seré yo quien lo haga. Sabiendo  que no en todas las culturas el significado de las expresiones nos lleva a las mismas interpretaciones, casi todos habremos escuchado, practicado o sufrido dicha manifestación en mayor o menor medida.
La pregunta es: ¿Por qué se asocia este color a uno de los vicios más extendidos en nuestro planeta? Cabe apuntar que el verde es un color manifiestamente relajante, símbolo de la esperanza, de la juventud, del crecimiento, de la vida y de la naturaleza que nos envuelve. El verde es frescura. Se asocia a la salud y a la fertilidad.
Y al mismo tiempo también sabemos que el verde es el color de la hiel. Hablamos de un verde claro. Claro está. La hiel amarillea, verdea, amarga, huele, descompone.
La envidia verde mata la felicidad. La envidia crea adicción. La envidia desprende, incluso inconscientemente, avaricia y desdicha. De ahí que la avaricia esté habitualmente relacionada con el color amarillo. Amarillo verdoso.
Son los pecados capitales, los que parten del individuo y se extienden al colectivo hambriento de pecar en un deseo de vivir la vida de los otros, de faltar a su propia realidad ignorándola  mientras pasan por encima de ella pisando sin piedad.

La envidia. Explícita y transparente. Implícita y opaca. Quienes la alimentan y quienes la padecen. Esa es la cuestión. Se trata, bajo mi punto de vista, de la más mezquina de las condiciones del ser humano. De ella se desencadenan ejércitos de sentimientos perversos y cobardes que arrasan como el fuego allá por donde pasan. La envidia ejerce un poder de atracción destructor mucho mayor en aquel que la alimenta que en quien la padece, anhela el aplauso ajeno, mira a través de un cristal oscuro, se enrosca y se esconde tras una sonrisa falsa, un deseo fingido y un abrazo hipócrita que, al contrario de lo que parece, sólo querría asfixiar a su víctima.
Las personas que la sufren en su interior, sus portadores activos, parten de una insatisfacción, alterna o continua, que ceban con el deseo enfermizo del fracaso de los demás. Querrían ser como ellos, como aquellos a los que envidian, y sin embargo trabajan absurda e inconscientemente en su propia destrucción. 

Y yo me pregunto ¿Por qué son siete? Yo creo que hay más. ¿Y qué me dicen de la envidia “sana”?  Sería como hablar de la “guerra santa”, de la “fe racional”, de los “ejércitos de paz”, del “génesis apocalíptico” y otros imposibles que se han normalizado usados como expresiones y giros literarios que nos sirven para dar forma a algunas historias de esas que nos han contado alguna vez.




                                                                                                          Pepa Fraile 2013

10 sept 2013

CONVIVIR CON EL DAÑO

Llevo un rato pensando cómo titular esta entrada. Y el caso es que lo de inventar titulares no se me da mal. Quizás sea porque además de haber estudiado periodismo, algo circunstancial que me ayuda en ocasiones, lo ejercito muy a menudo, mental y prácticamente. "Volar y hundirse" "El cielo y el infierno"...son algunas de las que han pasado por aquí. 
Me apetece compartir con vosotros algunas reflexiones que llevan rondando en mi cabeza estos últimos días en los que una pequeña depresión post-vacacional está intentando llevarse mis ganas y dejarme sin ellas. Pero la tengo controlada. Ya le he puesto las bridas que la sujetan. Y tomo consciencia de ello cuando, casi a diario, te enfrentas a titulares, noticias y casos de demasiadas personas, de carne y hueso, que no tienen dónde mirar cuando observan a ciegas una nevera vacía, para las que convivir con el daño permanentemente se hace una realidad y una carrera de subsistencia contrarreloj. Yo también convivo con el mío, no os creáis, pero lo adorno. Son daños colaterales a los que les pongo un lazo, les cuento una milonga y los mando de paseo a la que se descuidan. No hay de otra. O tú, o ellos, aunque no siempre quieren irse y te obligan a pagar peaje.
Pienso cuánto daño se oculta bajo una apariencia de normalidad. Cuántos sueños rotos, cuántos proyectos mojados bajo las aguas de una tromba incontrolada, cuántas personas ahogando sus lágrimas en un pasado que ya no volverá...
La vida vivida con ganas genera alegrías, satisfacción, entrega, solidaridad, energías, propósitos...pero también daño. Un daño que llega muchas veces silencioso y se instala sin permiso. Un daño que adelgaza hasta convertirse en una cuerda floja por la que que muchos seres humanos se ven obligados a caminar  tambaleándose sin mirar abajo soportando  mochilas que crecen cada minuto que cuenta el reloj. 
Y es una mierda, así de claro. 
Un daño que perfora la voluntad, la esperanza y las sonrisas de muchos que injustamente se ven cayendo a la deriva por  un tubo negro sin saber dónde llegaran. Una espiral que no discrimina edades, sexo y condición.
Y a pesar de eso, me quito el sombrero una y otra vez antes todas aquellas personas que, junto a una vida y unas circunstancias envueltas en el daño más crudo y sin aderezos son capaces de luchar y abrir una brecha de optimismo y apostar por un futuro dibujado en sus cabezas. Por sus sonrisas, por el día de mañana, por sus hijos, por la esperanza, por ellos, por el daño que quieren olvidar a pesar de los pesares..... ...¡Chapó! Ellos son los imprescindibles.

PepaFraile 2013

22 jul 2013

TRASCENDENCIA


Algunas de las cosas que me pasan a diario despiertan en mí reflexiones que, más tarde o más temprano, necesito volcar de una de las maneras con las que más disfruto para comunicarme con los demás: escribir. La otra es hablar que, aunque no siempre, es el deporte que más practico por  profesión y por devoción. También tengo que decir que la edad reposa mis ideas y me deja disfrutar de ellas saboreando preciosos momentos de silencio que comparto con muy pocas personas y hasta con ninguna.
Total que ayer, hablando con una buena amiga (ya os lo decía o) a la que admiro y aprecio por su arranque, su talante currante y su coraje luchador, me decía con una sonrisa que esto que estoy haciendo yo, lo de escribir novelas, es algo que quedará para la posteridad, para cuando ya no esté en este mundo. Algo así como un legado que podré dejar a mis hijas y a la humanidad a modo de "ahí tenéis la herencia de vuestra madre que un día decidió ofrecerle al mundo sus escritos". 
Y eso me hizo pensar. Mucho más de lo que hubiera imaginado hasta el día de ayer. Es que ni siquiera me lo había planteado. Escribo porque me gusta. Qué digo me gusta, ¡me encanta! Escribo porque sí, y nunca me había parado a pensar que quizás algún día alguien tome entre sus manos una de mis novelas y sonría pensando: - Mira, la novela tal o cual que escribió Pepa Fraile. ¡Qué vértigo!
Ufff, si me paro a pensar en profundidad lo cierto es que es una cuestión que me sumerge en una especie de espiral mental al tiempo que satisfacción.
Y es verdad. Independientemente del valor que representen las mías y las de cualquier persona que, como yo, decidió algún día dejar este humilde legado, existe el factor trascendente que nadie podrá poner en duda.
Las siete verdades de Elena y El secreto de Amalia son, de momento, las huellas que dejaré algún día, espero que muy lejano en el tiempo.
 
PepaFraile 2013
 

7 jul 2013

AL RESPECTO Y CON RESPETO

Tenía que suceder...y lo estaba esperando con los dientes apretados, dicho sea de paso. Como tantas otras cosas, lo hecho, hecho estuvo.
 Las siete verdades de Elena es una estupenda novela que, en su primera versión, contaba con errores de ortografía. Sí, mea culpa. Como soy quien la ha pensado, escrito, corregido, releído, vuelta a releer multiplicado a la enésima potencia, maquetado, ilustrado y vendido (mejor usar el gerundio ya que en eso estamos)...Pues eso. Todo mío, hasta las faltas. Errores que seguramente a mí también me habrían molestado al leer una historia repleta de acción y emoción. Y no es que lo diga yo, es que lo dicen todas las personas que la han leído, a pesar de que la mayoría no brinden sus comentarios al mundo desde Amazon, esa gran lanzadera a la que los escritores estamos expuestos.

No puedo negar que me haya escocido un poco, bueno, un poco más que un poco, es verdad. Y no tanto por algo que no podía negar, muy a mi pesar. Y digo podía porque Las siete verdades de Elena ha sido revisada con la esperanza de que mis lector@s puedan disfrutar de una novela que, como expresa el último comentario al que podéis acceder sin problema desde Amazon, es una "historia fantástica" y es "una historia tan buena...". 
Lo que me da más pena es que aún así, y a pesar esto, el título que encabeza el comentario haya sido "lleno de faltas", incluyendo algunos ejemplos que para mi gusto también podían haber sido obviados. Sinceramente. Mi novela, de casi 600 páginas, NO estaba llena de faltas. Tenía faltas. Por lo demás, un par de apuntes para quienes no lo sepan. Bueno, tres.
Primero: Las siete verdades de Elena no es una novela gratuita. La regalé únicamente el día de Sant Jordi a todos los que quisieran leerla. Los derroteros del "escritor indie"  para darse a conocer conllevan mucha soledad y al mismo tiempo mucha libertad, que para eso somos como Juan Palomo con aquello del yo, me, conmigo...
Segundo: El respeto al lector es sagrado para mí, sin concesiones de ningún tipo, e imagino que también para todos los que escribimos con el deseo de gustar ya que si no quisiéramos ser juzgados por nuestra calidad literaria tendríamos los cajones llenos de hojas escritas para limpiarnos los mocos o las lágrimas. Inclusive con faltas. Mi historia no está por encima de su calidad ortográfica, por supuesto, faltaría más. ¿El respeto a la propia lengua? Las respeto permanentemente con todo mi entusiasmo. Y encima tengo la suerte de tener dos que uso, disfruto y comparto a diario.
Tercero: ¿Justificaciones? las justas y un poco menos. No hay más. Donde hay una historia fantástica...la hay. Donde hay faltas de ortografías...las hay.

PD. Primera. YA NO... Así que no esperéis más para comprarla, leerla, disfrutarla y por supuesto...comentarla libremente.
PD. Segunda. Gracias sinceras Elena por tus aportaciones, tus comentarios y tu valoración, aunque todavía me escuece ese título un tanto injusto que bajo mi criterio has puesto.

PepaFraile 2013

4 jul 2013

YO TAMBIÉN TENGO UN SECRETO...

Como hago casi a diario, hoy he procedido (qué rimbombante suena pero es lo que me sale ahora mismo) a consultar mis cuentas. No las del banco, que las pobres se encogen para atrás cada vez que estoy a menos de tres metros del cajero. Sí, de esa máquina de la que curiosamente salen billetes así, como quién no quiere la cosa, siempre que haya alguno despistado que no se ha ido de recibos, seguros, impuestos y otras hierbas.
Bueno nada, que me voy por los cerros de Úbeda. El caso es que borro muchos correos spam que te anuncian de esto, de lo otro y de lo de más allá.
Mira, me ha hecho gracia. Uno de ellos, perteneciente a una plataforma de estas en la que todo son gangas, rebajas alucinantes, mitades y hasta cuartos de precio y otras muchas ventajas que nunca leo, básicamente, para no despertar la consumidora que llevo dentro, me ha gustado el asunto. "María...tenemos un secreto...". Y yo he pensado: ¡Ja! ¡Y yo otro! Y he sonreído como una boba pensando en mi protagonista, que qué voy a decir yo, me gusta mucho. "EL SECRETO DE AMALIA", que tengo muchas ganas de que leáis. Así que lo dicho, pronto pronto.
Pd. No he sucumbido a la compra de ninguna ganga...y eso que estamos de rebajas.

PepaFraile

19 jun 2013

SIEMPRE PREFIERO



Siempre es mejor dar...
Siempre es mejor sonreír...
Siempre es mejor confiar...
Siempre es mejor querer...
Siempre es mejor sumar...
Siempre es mejor dejarse sorprender...y empiezo a preguntarme si mi capacidad de asombro no tendrá límites. Y espero que no, por mi bien y por el de quienes me rodean. Lo experimento cada día, por suerte y por desgracia. 
Prefiero experimentar a sufrir. Prefiero sortear, prefiero hasta no ver cuando lo que fija mi retina me repele más por dentro que por fuera. Prefiero facilitar a hacer difícil. Prefiero proyectarme y no esconderme. Prefiero levantarme. Prefiero ver el vaso medio lleno, la rabia irracional maniatada, el coraje preparado, la envidia enterrada. Prefiero ser yo mil veces. Porque voy de frente, porque guardo mis defensas, porque aunque me cueste no dejo de intentarlo, porque brindo mi sonrisa y el pedazo de inocencia que todavía me queda, por suerte y por desgracia. 
Sólo quería compartirlo.

PepaFraile 2013

15 may 2013

PIENSO CORRER MÁS...


PIENSO CORRER MÁS…

Increíble. ¿Estaré cambiando? Eso seguro, lo gritan mis hormonas peleonas. ¿Tanto me aburre lo que estoy estudiando? No quiero decir que sí, pero se me escapa por la comisura de los labios. Tengo el mamotreto en un lado de la mesa, un vaso de agua, una copa de agua, dos velas porque hoy se ha ido la luz, lápices, plumas, bolígrafos, los apuntes, una rosa cogida de mi jardín que huele de maravilla…y, como no podía ser de otra manera, el ordenador encendido diciéndome: Comenta…comenta…echa un vistazo a los comentarios de los otros…Y ya veis, no me he podido resistir. La tentación está delante de mí.
No sé. El caso es que en uno de los temas en los que estoy enfrascada desde mi postgrado (tela marinera de los marines de la marinería) se ha hecho alusión a una frase de un libro que me ha llamado mucho la atención y me ha hecho reflexionar un poco más en una de las cosas que más me gustan: Escribir.
“Para quedarte donde estás tienes que correr tan rápido como puedas. Y si quieres ir a otro lugar deberás correr, por lo menos, dos veces más rápido”. Y me he dicho: Venga!!! Escribe algo o reventarás. Y aquí estoy.
La cita es de  la Reina Roja hablando en “A través del espejo”, de Lewis J. Carroll.
¡Alicia y el país de la maravillas se ha colado en el dossier de estrategia empresarial! Después de las innumerables alusiones a las no menos innumerables teorías, contradicciones y complementos de todos los gurús habidos y por haber (creo que no se han dejado ni uno) ya me empieza a gustar un poco más, y creedme, me parecía imposible sonreír frente a semejante cúmulo de sapiencia empresarial.
Por cierto, a la que se descuiden estos teóricos de la evolución económica pienso colar en sus dossieres Las siete verdades de Elena, que para eso es mío.

PepaFraile 2013

11 may 2013

AL HILO DEL SURREALISMO


AL HILO DEL SURREALISMO


-    ¿Ya es finde? Chicas ¡al ataque!
-    Ueeeeee Se abre la veda.
-    ¿Sabes que el otro día hice un bizcocho en la olla Express y me ha quedado riquísimo?
-    Ya, no sé, a mí me parece raro.
-    No hay dinero, ni un puto céntimo. Pero digo yo…en algún sitio estará ¿no? Ahora mismo me pongo a buscar en al altillo. Os digo algo.
-    Por cierto ¿de qué trata tu libro? ¿dónde lo puedo comprar?
-    En Internet.
-    ¿Pero te lo traen a casa?
-    Nooooo, ya te he dicho que no es un libro de papel, que es electrónico.
-    ¿Qué habla de electrónica? Pensé que me habías dicho que era una novela. Pero tú vales para todo lo que te propongas…para eso y para más.
Silencio
-    Me han llamado de la empresa a la que fui ayer. Estoy de los nervios. Casi vomito cuando he colgado el teléfono.
-    Hoy tenemos cena de mujeres.
-    Mi amiga es tan rara como yo. Incluso diría que más. Por eso nos llevamos tan bien.
-    Pues yo estoy comiendo con un hindú…digo en un hindú.
-    Saludos desde la India. Y saludos al hindú también.
-    ¿Cuántas entradas quieres?
-    Te lo digo mañana que se me quema el bizcocho.
-    Por cierto, ¿dónde estás? Se oyen ruidos.
-    En el tren, ¿dónde si no?
-    No me lo puedo creer. Cualquier día te tiras al maquinista, como si lo viera.
-    No lo veo, pero se lo diré.
-    ¡Arriquitón!
-    Querrás decir ¡Zasca!
-    Estas cosas no se dicen…se hacen. No pierdas el tren.
-    ¿Y qué me pongo?
-    ¡Qué grumorrrrr! Yo siempre la última, pero ya estoy aquí.
-    Lo primero que pilles. Tú estás monísima con cualquier cosa.
-    No se hable más…vivan los viernes, sus locuras, sus tonterías y todo lo que encarte.
¿No os pasa? A mi me ocurre a veces. Cruzo conversaciones, las mezclo con un poco de sal y pimienta negra y las agito hasta que se disuelven en esta loca cordura.

A ellas…que aún sin decir sus nombres riegan de energía cualquier momento y levantan una sonrisa de aquellas que no tienen precio. Lo dicho…la empresa está por montar…pero ya llegará. ¡OS QUIERO EN MAYÚSCULAS SUBRAYADAS EN NEGRITA CUERPO 10 NEW TIMES FOREVER (que conste el cuerpo 10 en acta. Así somos por dentro).

PepaFraile 2013

5 may 2013

Mi madre Y LA REFERENCIA


Mi madre: LA REFERENCIA


 Durante muchos años mi madre, viéndome con los pelos de punta un día sí y otro también, conocedora de uno de mis más grandes deseos, me ha ido recordando que algún día podría escribir y dar rienda suelta a mi imaginación cuando me hiciera mayor, cuando mis hijas crecieran, cuando mi vida dejara de ser una carrera insatisfecha a contrarreloj en la que me sentía desfallecer quitándole tiempo al tiempo, cuando aplacara mi ansia de abarcar más de lo que podía apretar… Cuando Las siete verdades de Elena pudiera al fin convertirse en una de las historias que siempre quise contar. Y así ha sido, como no podría ser de otra manera.
Las madres siempre aciertan.
Ahora dispongo de algunas horas que siempre necesité, aún pagando el peaje que eso inevitablemente conlleva: más años, más arrugas… y también más vida vivida y el fruto de algunas siembras. Satisfacciones efímeras que retengo, guardo y administro como mi tesoro.
Ella, con todas las imperfecciones del ser humano, ha sido y es imprescindible. Un ejemplo de honestidad, esfuerzo y superación, un punto en el que mirar hasta en las ocasiones en las que su reflejo me ha servido para cambiar el rumbo, un eco, una muestra de amor eterna, un hondo suspiro, un paso firme, un orgullo, un te quiero, un hasta siempre, un hasta el cielo, un poema…LA REFERENCIA en mayúsculas.



PepaFraile 2013

26 abr 2013

SORPRÉNDEME


La creatividad es una capacidad que perdemos con los años, cuando sin darnos cuenta queremos parecernos a todo el mundo, porque lo que hace todo el mundo parece ser lo que toca. Dejamos de preguntar, dejamos de arriesgar, dejamos de criticar, dejamos que nos invada la mal entendida razón que nos limita para tantas cosas...


Hay que evitarlo a toda costa. Hay que aprender a sorprenderse, salvando las múltiples circunstancias que nos llevan cada día a ello sin que intervenga en absoluto ningún valor positivo en ello. Pero hasta eso, hasta las pésimas noticias con las que nos vemos bombardeados a diario nos pueden servir para elevar nuestro índice de creatividad y las ganas de cambiar. Es difícil, lo sé, igual que el Mindfulness, pero no imposible. Hablo de la grata sorpresa, del regalo inesperado, del brote de un árbol, de los ojos como platos, de las cejas arqueadas, del mordisco en el labio, de la boca abierta, de la sonrisa velada, del fracaso, del grito, de los aplausos, de las manos en algo, del chasquido de los dedos, del abrazo, del brindis, del éxito.

En la charla en la que he participado hoy con un grupo de estudiantes, aaaaaaltamente agotadora aunque hemos logrado arrancarnos unas sonrisas, les hablaba de esto mismo, de la necesidad de sorprenderse que resulta necesaria cuando queremos que nuestras metas se cumplan. Son charlas de sensibilización para emprender en las que colamos muchos conceptos que sirven para la empresa y para la vida. Emprender es querer, es preguntar, es ponerse, es insistir, fracasar, es entrenar, es triunfar, es arriesgar, es...muchas más cosas además de montar una empresa.

Puedo decir y digo, que estoy felizmente sorprendida al ver que  LAS SIETE VERDADES DE ELENA vuelve a estar hoy entre las CINCUENTA NOVELAS MÁS VENDIDAS de Amazon digital y que además de una sonrisa expandida, el corazón contento y la moral por las nubes. Para mí es una auténtica sorpresa cada día ver, como mi trabajo va dando sus frutos y me anima mucho más, por si ya no lo estuviera suficientemente, a seguir ahí.

PepaFraile 2013

18 abr 2013

SIEMPRE VUELVE...

Libre como el recuerdo
Tan verdad como quieras creerme
Sola
Loca
Tan despierta como el sueño me permite
Tan fuerte como tu abrazo
Tan cuerda como tus ojos
Tan yo como siempre quise.
No creas todo lo que te cuentan...
Mi musa repiquetea con los dedos poniéndome ojos amenazantes mientras en envía un mensaje claro: "O me haces caso o me largo por donde he venido".
¿Y por dónde has venido?
Todavía no me lo ha dicho pero sé que le gusta acecharme. Ponerme a prueba. Unas veces asoma su melena insinuante, otras viene delante mío con los brazos en jarras haciendo aspavientos. Si no la alcanzo la traición se la lleva sin escrúpulos mientras escribe su mensaje de despedida en una hoja rota: "Te lo dije, te lo tengo dicho, no te acordarás de esto aunque sigas dudando".
Efectivamente. Con dos palmos de narices, me quedo en blanco mientras los dedos se posan sobre las teclas y rebuscan aquello que ha estado presente en mi cabeza justo hasta este momento.
La espero paciente porque volverá...siempre vuelve. Y sonrío. Respiro hondo. Nos hemos jurado amor eterno.

PepaFraile 2013

26 mar 2013

LA SOLUCIÓN

Que la solución nunca sea tu escondite...aunque en él te sientas fuera de tus propias amenazas. Vaya frase, da que pensar ¿no?.
Que la decisión que tomes sea aquella que deje tu conciencia tranquila. Rozo con mis dedos la profundidad de una reflexión guardada en algún rincón desde el que miro la luz, las sombras, la gente y sus reacciones.
Que salir de tu círculo sea tu próximo reto, que encuentres fuera de él lo que llevas tanto tiempo soñando sin querer reconocerlo. ¡Salta! Que las cosas son más fáciles o más difíciles, según las queramos ver.
Que estar vivo no es vivir, que sentarse no es sentir, que acostarse no es dormir. Envuélvete, toma carrerilla y lánzate a tu propia aventura. ¿Dónde estás? Ah, ahora te veo.
PepaFraile 2013

15 mar 2013

EL ESPACIO ES TUYO


Fuerza, presencia..."Fuerte, puedes con todo..." Así es como me definía ayer una profesora de comunicación cuando, al presentarme a los que han sido compañeros de curso durante unos días, expliqué quién soy, a qué me dedico y qué es lo que más me gusta. Y muchos días es así, y otros no, claro. De lo contrario no sería ni siquiera saludable.
Me falta arraigarme a la tierra, esa que pisamos cada día y que nos permite movernos en el espacio. Un espacio que se convierte, que debe convertirse en nuestro aliado ante a los demás. Y es verdad, lo veo y lo siento, pero no siempre. Reposando los contenidos, comentarios y vivencias de estos días he visto que es cierto, pero casi inevitable para los que inventamos historias, que nuestros pies estén a un palmo del suelo en ocasiones. Éstas, nuestras historias por contar están en la cabeza y en nuestras manos antes de llegar a la tierra que pisan cuando se hacen realidad. Y logramos llegar a ellas cuando nos aislamos y dejamos correr la brisa por debajo de nuestros pies.
Mirando hacia abajo, a la izquierda lo que ya sabemos, a la derecha lo que está por crear. Mirando hacia arriba, a la izquierda la verdad, a la derecha las mentiras. Supongo que sí, que así cuando comienzas una nueva historia en la que se mezclan el tiempo, el espacio y la imaginación para crear, surgen las palabras.
Soy de la opinión que no siempre una imagen vale más que mil palabras. Claro, qué voy a decir yo…El logro conseguido para el lector que imagina con ellas no tiene precio. Y una imagen evoca sensaciones y sentimientos que sin palabras no podrían pronunciarse. Un placer.
PepaFraile 2013

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